Poza Rica, Ver. – Con mucha intensidad y sin descanso, las familias y voluntarios siguen sin parar con las labores de limpieza, en las colonias de Poza Rica, que se vieron afectadas con el desbordamiento del río Cazones, el pasado 10 de octubre.
En colonias como La Quebradora, Morelos, Granjas, Ignacio de la Llave, 27 de Septiembre, Lázaro Cárdenas, Floresta, Laureles, Magisterio, Independencia y Gaviotas, se ven las acciones a las que se han sumado las instituciones de gobierno y las fuerzas armadas.
Aún cuando el agua del río volvió a su cause natural en algunas colonias hubo mucha agua que se quedo estancada, impidiendo que las personas o las maquinas pudieran entrar, lo que ha atrasado los trabajos.
“Es difícil trabajar contra reloj o apresurados” es clo manifestado por los vecinos del fraccionamiento Floresta, a los cuales personal de Gobierno del Estado, asignado para los trabajos de limpieza de ese sector, les dieron el ultimátum que solo pasarían las maquinas una sola vez y no las regresarían. Obligando a los damnificados a trabajar a marchas forzadas y hasta tener que contratar cuadrillas para poder terminar a tiempo y no quedarse con los desechos o con el lodo.
Ante las condiciones de higiene algunos pobladores, han empezado a tener malestares como dolor de garganta, fiebre y tos, asociados a la exposición prolongada a la humedad y residuos contaminados. «Es fundamental que se tomen medidas para prevenir la propagación de enfermedades y garantizar la salud de los afectados», indicaron los damnificados.
La huella de la inundación sigue presente en las calles y banquetas, con colchones, muebles, aparatos electrónicos dañados y vehículos llenos de lodo. Los rostros tristes de los afectados reflejan la pérdida de sus patrimonios, ya que varias casas fueron arrancadas desde sus cimientos.
Por: Benjamín Portilla
