Álamo, Ver. – Con la suma de esfuerzos y voluntades de los mismos damnificados, así como de la ciudadanía, así como asociaciones que desinteresadamente se solidarizan con el sufrimiento ajeno, es como el municipio de Álamo Temapache, trata de levantarse de la devastación que le dejó la inundación del pasado 10 de octubre.
Este municipio de la zona norte del estado de Veracruz, mejor conocido como la capital de la naranja, por su basta y exquisita producción del cítrico, fue uno de los municipios más afectados por la pasada inundación, con el desbordamiento del rio Pantepec y el Vinazco, dejando bajo el agua a las 48 colonias que tiene la cabecera municipal, afectando a 26 mil habitantes, desde niños hasta adultos mayores, contar con las 66 localidades afectadas.
En entrevista Lilia Arrieta Pardo, alcaldesa de Álamo Temapache, dijo que en colonias como Miguel Alemán Valdez, Santa Cruz y Pantepec que aun tienen 66 centímetros de agua lodo, por lo que no se ha podido reinstalar el suministro de energía eléctrica en esa zona.
La mandataria dijo que desde el miércoles comenzaron a desbordarse los ríos y con ello se quedaron sin energía eléctrica y señal de telefonía celular, por lo que no se pudo pedir ayuda al exterior, ni de mostrar lo que se está viviendo.
Arrieta Pardo, pesar de que esta inundación tomo a los alamenses por sorpresa y alcanzara una altura que jamás había alcanzado, solo se tiene el reporte de una chica de 24 años de edad, que fue arrastrada por la corriente luego de que se refugiara en su automóvil y muriera. No hay más registros de fallecidos o desaparecidos.
La alcaldesa de Álamo Temapache, Lilia Arrieta Pardo, dijo que será la próxima administración municipal quien siga con la reconstrucción del municipio, que ha contado con brigadas de 10 a 30 personas que llegan de diferentes puntos del país y del estado para limpiar las casas y las calles, asi como personas que apoyan con comidas preparadas y despensas que han permitido que los alamenses subsistan después de a tragedia y a quienes agradece todo el apoyo.
Por: Benjamín Portilla
