PULPO POLÍTICO | MARCO ANTONIO FLORES**
En peligro la libertad de expresión * La Primera Presidenta Sheinbaum Pardo ha expresado en infinidad de ocasiones que existe y apoya la libertad de expresión, que ya no estamos en el pasado cuando gobernaban los liberales. Que así sea
Millones de mexicanos “estamos viendo y no vemos”.
Desde que inició el gobierno de la 4T en 2018, los medios de comunicación públicos dieron un giro de 180 grados.
El Canal 11 (antes prestigiado canal cultural del IPN), el canal 14 y el “cultural” 22, así como las televisoras estatales de Morena, más todas las radiodifusoras públicas del país, se convirtieron en megáfonos de la Mañanera y de las más de 150 mil mentiras que ahí se dijeron durante el sexenio pasado, según el sitio SPIN del periodista Luis Estrada. Essperamos que la misma esencia de aquellas Mañaneras, no continúen en este gobierno. ¿Será que nos estamos acercando a los principales países del mundo que controlan toda la opinión pública y censuran y castigan la crítica? Países como Corea del Norte, Turkmenistán, China, Vietnam, Cuba, Venezuela e Irán, que son particularmente expertos en ejercer dos tipos de censura: Encarcelar y acosar a los periodistas, al tiempo que se dedican a la vigilancia digital y la censura de la Internet y las redes sociales.
Las señales del intento creciente de acallar, controlar y censurar la crítica a las políticas gubernamentales en México van en crescendo. El escenario está completo. El Poder Ejecutivo desde el sexenio anterior ya controlaba el Legislativo, convertido en oficialía de partes de las iniciativas de Palacio Nacional, sin cambiarles ni una coma.
A partir del 1 de junio de 2025, el Ejecutivo se apoderó del control absoluto del Poder Judicial imponiendo a los candidatos, públicamente incondicionales de AMLO, como ministros de la SCJN y los integrantes de los principales tribunales federales.
Los organismos constitucionales autónomos, como el INAI, IFT, Cofece, fueron demolidos y ahora también es evidente el sometimiento del INE y del TEPJF al Ejecutivo.
Los gobiernos estatales morenistas se montan a la ola y ya dan rienda suelta a sus afanes de control y censura. Ahí están Puebla con su Ley de Ciberasedio y Campeche con la gobernadora represora.
En Sinaloa, la diputada morenista Teresa Guerra Ochoa presentó una iniciativa para castigar penalmente publicaciones en redes sociales si “difaman”, “denigran” o “generan daño emocional”.
En este contexto, que, sin duda, representa una alerta roja nacional, del peligro en que se encuentra la libertad de expresión y la eventual demolición total de nuestro régimen democrático constitucional.
Millones de mexicanos aún creen en su Presidenta Claudia Sheinbaum, cuando afirma que ella toda su vida ha sido una férrea defensora de la libertad de expresión y de la democracia.
Su trayectoria política y las piezas oratorias de sus inicios como lideresa estudiantil así lo acreditan. Entonces ¿qué está pasando? ¿Quién propicia lo que estamos viviendo? ¿De donde surge una iniciativa de Ley de Telecomunicaciones, que pretende concentrar en una agencia gubernamental el control y censura de todos los medios de difusión, incluidas las redes sociales? ¿Cómo es que se toleran o encubren las censuras a prestigiados periodistas como Denise Dresser, Héctor de Mauleón, Laisha Wilkins, Raymundo Riva Palacio y Karla Estrella, quienes han sido acusados o exhibidos por expresar opiniones críticas?
Otras interrogantes son: ¿Cómo es que el TEPJF, encabezado por Mónica Soto, se presta para acusar a enemigos u opositores del gobierno, de incurrir en el delito “violencia política en razón de género”?
Hay un caso de un candidato a magistrado morenista que acusó a un ciudadano activista por este delito y el TEPJF pretende sancionarlo. ¡Habrase visto!
Llama la atención que personajes que estuvieron cerca de AMLO y la 4T ahora se conviertan en sus críticos. Es el caso de Gerardo Esquivel, quien, en un artículo que publicó el el 23 de junio de 2025, analiza “una creciente tendencia en México donde figuras públicas de la 4T ya tienen la ‘piel delgada’ y muestran intolerancia a la crítica, recurriendo a acciones legales y modificaciones normativas para silenciar opiniones desfavorables”.
Y cita los siguientes ejemplos:
*** El senador Gerardo Fernández Noroña presionó a un ciudadano para disculparse públicamente por una confrontación en un aeropuerto, utilizando recursos del Senado.
*** La diputada por Sonora, María Karina Barrera, logró que el Tribunal Electoral sancionara a una ciudadana por un tuit considerado como violencia política de género.
*** La excandidata a ministra de la Suprema Corte, Dora Alicia Martínez, denunció a la actriz Laisha Wilkins por un tuit que la llamaba “Dora, la Censuradora”.
*** En Puebla, una reforma al Código Penal tipifica el delito de ciberasedio, generando preocupación por su potencial uso para censurar críticas al gobierno estatal.
*** En Campeche, la gobernadora Layda Sansores demandó al periodista Jorge Luis González Valdez, se le vinculó a proceso y se le prohibió ejercer el periodismo. Se cerró el diario Tribuna, irónicamente fundado por su padre, el priísta cacique Carlos Sansores Pérez, quien afirmaba que él no era de Campeche, sino que “Campeche era de él”.
A lo anterior habrá que destacar la alerta que dio a conocer el senador Ricardo Anaya, quien denunció que “EL GOBIERNO QUIERE TUS DATOS BIOMÉTRICOS”.
Acusó en la red “X” que en el próximo periodo extraordinario, el Senado discutirá dictámenes que darían al gobierno acceso a los datos biométricos sin necesidad de permisos.
El panista advirtió que esta medida pone en riesgo la privacidad, los derechos ciudadanos y abre la puerta al espionaje y la persecución. “Quieren tener el control total sobre tu información personal”, advierte.
Por otra parte, en relación con el anunciado periodo extraordinario de sesiones de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, se filtra la pretensión del oficialismo y sus legisladores de dar albazos en iniciativas como la de la Guardia Nacional, a la que se pretende dotar de facultades del MP y de fiscalías civiles, así como abrir la puerta a militares para ocupar puestos políticos y de elección popular, como en Venezuela e Irán.
Abraham Lincoln, conocido por su defensa de la democracia y la libertad, consideraba la libertad de expresión como un pilar fundamental para una sociedad libre y justa. Él fue quien acuñó, en uno de sus célebres discursos, que el gobierno debe ser “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. NO lo fue AMLO ni la 4T, que repiten como suyo ese pensamiento político.
Lincoln enfatizó la igualdad de derechos y la importancia de la participación ciudadana y la libre expresión de ideas como esenciales para la democracia. No existe democracia sin discusión y libertad de expresión. El debate de ideas y la pluralidad política enriquecen la construcción de la democracia y la sustentan.
Jesús Reyes Heroles, político e intelectual mexicano, dijo: “Lo que resiste, apoya”. Esta idea, dentro del contexto de la política mexicana, se refería a la capacidad de un sistema o institución de aceptar la crítica y la oposición, lo que a su vez fortalece su legitimidad y permanencia.
Estamos viendo y no vemos. ¿Qué está pasando en nuestro querido México? Somos mayoría los mexicanos que queremos seguir viviendo en libertad, dentro del régimen democrático constitucional que adoptamos en 1857, con la división de Poderes y reafirmamos en 1917, al consagrar libertades y derechos fundamentales en nuestra Carta Magna, entre los que destaca la libertad de expresión.
La libertad de expresión es una conquista irreversible del pueblo de México. Belisario Domínguez, uno de los grandes defensores de ese derecho fundamental de los mexicanos, pronunció un discurso memorable en el Congreso durante la Revolución Mexicana contra el dictador Victoriano Huerta, lo que motivó que fuera asesinado el 7 de octubre de 1913.
En esa ocasión manifestó: “Si cada uno de los mexicanos hiciera lo que le corresponde, la Patria estaría salvada”.
Repito, millones de mexicanos tenemos confianza en la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum para evitar que sea enterrada la democracia.
Sheinbaum Pardo ha expresado en infinidad de ocasiones que existe y apoya la libertada de expresión, que ya no estamos en el pasado cuando gobernaban los liberales. Que así sea.
**Académico y consultor.
