30/05/2026

Por: Benjamín Portilla Rodríguez

» No se mata la verdad matando periodistas»

Las cámaras fotográficas y de vídeo han logrado captar la insistencia del Presidente de la República, de desprestigiar al periodista Carlos Loret de Mola, creando una imagen para él de un magnate de la información, esto para tratar de desviar la atención de la opinión pública, para que saquen de su memoria el escándalo de las casonas de Houston.

Lo que hay detrás de la cámaras, es el claro ataque que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha emprendido en contra de la democracia, al emprender un ataque frontal contra el periodista que exhibió el presunto conflicto de interés que hay entre el Baker Hughes y el Gobierno Federal así como poner al descubierto el estilo de vida de lujos y opulencia de José Ramón López Beltrán, hijo mayor del pionero de la Cuarta Transformación.

Este reportaje que presentará Latinus en sus diferentes redes sociales, pulverizó el discurso del mandatario federal, sobre vivir sin privilegios y aborrecer a los ricos que se valían de algún pariente o amigo para conseguir contratos millonarios del Gobierno de la República.

El boquete que le hiciera Loret de Mola, a la Cuarta Transformación (4T) saco de las casillas al Presidente, que no midió el impacto de sus ataques hacia el comunicador, poniéndolo en peligro.

Pero Carlos Loret de Mola, es sólo la imagen de lo que vive un periodista en México. Pues la misma sociedad ataca a los comunicadores a quienes califican de «VENDIDOS» a quienes hacen caso a los frecuentes cursos de auto protección, que imparten los sistemas federales y estatales de protección a periodistas, en dónde te dicen que si no quieres que algo malo te pase no publiques notas o reportajes críticos o que afecten los intereses de nadie.

Pero si eres de los pocos que se atreven a investigar a fondo, a los que se atreven a escribir, narrar o fotografiar la verdad y hacerla llegar a los ciudadanos se vuelve blanco de calumnias y un desprestigio, esto si bien les va, por qué algunos han recibido amenazas y han sido golpeados por hacer su trabajo y muchos más han les ha costado la vida misma por asumir su responsabilidad con esta profesión.

Tan sólo en este 2022, van 5 periodistas muertos, si 5 en menos de dos meses, lo que coloca a este país como el más peligroso para ejercer el periodismo y en dónde gobernantes como Andrés Manuel López Obrador, que muestra su intolerancia ante un comunicador que exhibe con pruebas los errores de su administración y de sus colaboradores más cercanos o de Cuitláhuac García Jiménez, que trata de humillar en plena entrevista a una mujer periodista por hacer un pregunta incómoda.

Pero la hostilidad del Gobernador de Veracruz se disparó por el twitter que publicó en su cuenta, que quién critique al gobierno federal o estatal esta en contra de ellos. El mandatario estatal lanzo la amenaza de no permitir que nadie esté en contra de su gobierno o el de su jefe político.

Estos dos gobernantes y todos quienes impunemente han atentado contra la prensa, no han entendido que «NO SE MATA LA VERDAD MATANDO PERIODISTAS» pues siempre habrá hombres y mujeres valientes que quieran ejercer esta peligrosa, mal pagada, criticada, pero noble profesión pues ya lo dijera Francisco Zarco » UN PUEBLO PUEDE SER AGITADO POR LO QUE LA PRENSA DIGA, PERO EL PUEBLO PUEDE MORIR POR LO QUE LA PRENSA CALLE. Así de necesarios son los medios de comunicación y lo son los periodistas en México.

Para sugerencias, dudas o aclaraciones está mi correo portilla.rdgz@gmail.com, nos leemos la próxima semana.